Planes de pensiones, PPA y PIAS

Con la reforma de las pensiones a la vuelta de la esquina es importante que tengamos en cuenta de que forma nos va a afectar, y sobre todo, debemos saber que antes de su entrada en vigor, el próximo 1 de enero de 2015, los interesados en contratar su plan de pensiones todavía están a tiempo de beneficiarse de las actuales ventajas fiscales.

 

Bajan las aportaciones anuales

¿Por qué se tocarán las ventajas fiscales? Pues bien, con esta reforma fiscal el ejecutivo limita la aportación anual que cada ciudadano pueda aportar a su plan de pensiones. Hasta ahora el límite era de 10.000 euros anuales para los menores de 50 años y de 12.500 para aquellos contribuyentes mayores de 50. La entrada en vigor de la norma limitará la aportación anual a los 8.000 euros anuales, independientemente de la edad del partícipe. Esto supone que se ajusten los límites que permitían reducir la base imponible del IRPF, haciendo que las ventajas fiscales sean menores.

Quienes no quieran verse afectados por el cambio deben saber que hasta finales de este año sigue en vigor la normativa actual, por lo que todos aquellos que quieran sacar partido a las aportaciones de hasta 10.000 y 12.500 euros, podrán hacerlo hasta el 31 de diciembre de 2014.

 

Posibilidad de recuperar el dinero en un plazo de 10 años

Se trata de la cara más negativa de una norma en la que también podemos vislumbrar un lado más positivo: la posibilidad de rescatar el dinero transcurridos 10 años, ya que actualmente sólo es posible recuperarlo una vez que llegue la jubilación o en situaciones especiales como incapacidad, enfermedad grave o paro de larga duración (cuando el partícipe se encuentra en situación legal de desempleo durante un periodo continuado de 12 meses. Siempre que esté inscrito en el INEM y no perciba prestaciones contributivas).

En la práctica, la nueva ley implica que quién firme su plan de pensiones el 1 de enero de 2015 podrá rescuperar su dinero aportado en el 2026, y podrá hacerlo de dos formas distintas: de forma gradual o bien como renta a comenzar a cobrar a partir de entonces o en forma de capital.

 

Contratar un plan de pensiones

Si estás pensando en abrir un plan de pensiones toma nota de cómo elegir el que mejor se adapte a ti. El objetivo de todo plan de pensiones es asegurarte los recursos económicos suficientes para tu jubilación, en base a ello lo primero que debemos tener en cuenta es la edad.

  • Plan de renta variable hasta los 35 años: Si eres de los que prefiere empezar de joven para hacerlo de una forma más llevadera, debes saber que podrás invertir en un fondo de categoría de renta variable. Se trata de una elección más arriesgada pero de la que también se obtiene mayor rentabilidad. Aunque esto es lo recomendado por los expertos de la Asociación Europea de Asesores Financieros (EFPA), nadie impide que un joven contrate un plan de renta fija.
  • Plan de renta mixta desde los 35 a los 45 años: A medida que van pasando los años y la persona se hace más mayor, se recomienda traspasar el plan a una categoría más conservadora, dónde se combinen activos de renta variable con otros de renta fija. En este caso hablamos de productos de renta mixta, orientados a ahorradores con un perfil de riesgo moderado. Además, debemos saber que dicho traslado se realiza sin ningún coste adicional.
  • Plan de renta fija desde los 45 a los 55 años. Éste también es el plan recomendado para todos aquellos que no se decidan a contratar su plan de pensiones hasta que están cerca de la edad de jubilación. En estos planes prima la seguridad frente a la rentabilidad.

 

Los expertos insisten en que no existe un plan de pensiones que sea mejor que otro, todos van a depender de las circunstancias y necesidades de la persona que lo contrata.

Qué es un plan de pensiones

Definimos un plan de pensiones como un producto de ahorro e inversión cuyo objetivo principal es crear un complemento a la pensión de jubilación de la Seguridad Social mediante aportaciones durante la vida laboral activa. Éste nos permite ahorrar cómodamente, para que en el momento de la jubilación podamos disponer de un capital o una renta complementaria.

 

Conceptos básicos: Plan de Pensiones

Para que podáis entender con facilidad qué es un plan de pensiones, definimos los principales términos que lo rodean:

Promotor: Es la entidad, la sociedad o el colectivo de cualquier tipo que promueve la creación del Plan.

Partícipe: Se llama así a la persona física en interés de la cual se crea el Plan.

Beneficiario: Es la persona que tiene derecho a percibir las prestaciones, en caso de invalidez, es el propio partícipe, y en caso de fallecimiento, los que el partícipe haya designado.

Fondo de Pensiones: Es el instrumento financiero integrado por las aportaciones de los partícipes y promotores, más sus rendimientos.

Entidad Gestora: La entidad encargada de gestionar y administrar el patrimonio.

Entidad Depositaria: La entidad responsable de la custodia y depósito del patrimonio del fondo, así como del cobro de las aportaciones y el pago de las prestaciones. También controla la actuación de la entidad gestora.

 

Planes de pensiones, PPA y PIAS

 

Seguro que en muchas ocasiones también habéis oído hablar de otros conceptos como los PPA y los PIAS. Os explicamos de forma resumida en qué consisten estas alternativas a los planes de pensiones:

 

Los PPA: Planes de Previsión Asegurado

Son productos de ahorro muy similares a los planes de pensiones pero con la diferencia de que aseguran una rentabilidad por ley, por lo que son idóneos para aquellos que no quieran asumir ningún riesgo con su ahorro.

A día de hoy la mayoría de los que ahorran para la jubilación han contratado un plan de pensiones, sin embargo con la crisis económica se han disparado los seguros conocidos como planes de previsión asegurado. ¿El motivo? Como decíamos al principio éstos  aseguran una rentabilidad con un interés mínimo, aunque hay que tener muy claro que dichos rendimientos son menores que los de un plan de pensiones. De ahí que también se aconsejen aquellos que tengan una edad próxima a la jubilación.

 

Los PIAS: Planes individuales de ahorro

Los seguros individuales de ahorro a largo plazo permiten crear un capital a base de aportaciones periódicas, preferiblemente mensuales. Se trata de un producto líquido por lo que, a diferencia de los planes de pensiones, podemos rescatar su dinero cuándo nos haga falta.

Las cantidades que aportamos a los PIAS no se pueden deducir del impuesto de la renta pero tampoco tenemos que pagar impuestos por la cantidad ahorrada cuándo nos jubilemos.

En este caso, la persona que hace las aportaciones tiene que ser la misma que la persona asegurada y que el beneficiario del seguro. Además cuenta con un límite de 240.000 euros como el total aportado durante toda la vida, siendo 8.000 euros la aportación máxima por año.

 

Si tienes alguna pregunta sobre planes de pensiones no dudes en ponerte en contacto con nosotros, en Peris Correduría de Seguros te ayudaremos a encontrar la solución que mejor se adapte a ti.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

2 Responses to “Planes de pensiones, PPA y PIAS”

  1. Rosa

    Se puede pasar un pension del 2002 a un pias? ?

    Responder
    • Comunicación

      Buenas tardes Rosa,
      Respecto a tu pregunta, no.
      Sólo se puede traspasar de Plan de Pensiones Individual (PPI) a Plan de Pensiones Garantizado (PPA) y viceversa.

      Un cordial saludo,
      Equipo de Comunicación de Peris.

      Responder

Deja un comentario