Conducir con nieve y lluvia

La llegada del mal tiempo debe ser un factor a tener muy en cuenta a la hora de salir a la carretera, y es que aunque no todos los conductores sean muy conscientes de los riesgos, los peligros al volante se multiplican cuándo tenemos que conducir bajo los efectos de la lluvia, la nieve, el hielo o el viento. Os explicamos cómo influyen estos fenómenos meteorológicos en la conducción y qué precauciones debemos tomar para evitar sorpresas.

 

Conducir con lluvia

La lluvia es el fenómeno más común pero no por ello el menos peligroso. Según datos facilitados por la DGT, siete de cada diez accidentes que se registran con climatología adversa están provocados por la lluvia. Debemos tener en cuenta que con las precipitaciones persistentes disminuye la visibilidad, los neumáticos tienen menor adherencia, y los frenos se humedecen. Es en este contexto en el que se producen los temidos acquaplannings. Cuándo nuestro coche empieza a patinar sin dirección, debemos mantener firme el volante, soltar con suavidad el acelerador y no tocar el freno hasta recuperar la adherencia.

La mezcla de precipitaciones, humedad, barro… hace que la unión del coche al asfalto sea muy resbaladiza por eso en esta época del año debemos revisar los siguientes elementos:

  1. Neumáticos: es uno de los pocos elementos del coche que puede y debe controlar el propio usuario.
  2. Suspensión y frenos: ambos elementos son fundamentales para el agarre y la seguridad. Es una tarea propia del taller: verificar el desgaste de las pastillas, el estado de los discos, y el nivel de líquido de frenos (que debe cambiarse cada dos años).
  3. Aire acondicionado o calefacción: es clave para conseguir un desempaño rápido de los cristales.
  4. Luces: en esta época, con menos horas de luz y menor luminosidad, es tan importante ver cómo ser visto. Comprueba que el sistema de alumbrado funciona perfectamente tanto por delante como por detrás, incluidos los antinieblas y los indicadores de dirección.
  5. Limpiaparabrisas: debemos verificar el estado de las gomas y comprobar que hacen un buen barrido.

 

Conducir con nieve

La nieve no solo limita la visibilidad, reduce la adherencia y puede impedir la circulación si te pilla por sorpresa y no dispones de cadenas. En zonas altas de España, por encima de una cota de 900 o 1000m, la posibilidad de que las precipitaciones se produzcan en forma de nieve es muy probable. Lo que da más problemas a los meteorólogos es la franja de 600 a 800 m, la más habitada, en la que se encuentran por ejemplo grandes ciudades como  Madrid. En esta zona de transición lluvia-nieve, se pueden dar errores de predicción de entre 100 y 150 m en la cota de nieve.

  1. Haz listas de cosas útiles que no te puedes olvidar: cadenas, rascador hielo y ropa de abrigo.
  2. Llena el depósito: de esta manera estarás preparado. Si el coche se queda bloqueado por el frío, dispondrás de calefacción y el vehículo tendrá mayor agarre.
  3. Practica con las cadenas si crees que puedes verte obligado a circular con nieve. Es importante que sepas hacerlo con cierta facilidad para no enfrentarte a ellas por primera vez en una situación complicada ya que los nervios no te ayudarán.
  4. Busca dónde se oculta el hielo: si la temperatura exterior marca 3 grados ponte en alerta.  En las umbrías y puentes puede haber hielo a pensar de que en los demás tramos esté limpio. Recuerda que el hielo negro es invisible y hace que la carretera parezca recién asfaltada.
  5. Prepara el viaje, en caso de tener que realizar trayectos largos es importante que planes la ruta para evitar sorpresas. Evita carreteras cortadas y opta por las mejores alternativas. Es tan fácil como consultar el mapa y la web de la DGT o consultar el tiempo en la web de aemet.
  6. Recarga la batería del móvil, puede convertirse en una herramienta imprescindible en casos de emergencia.

 

Tipos de cadenas

Elige las que más te convengan y llévalas en el coche durante todo el invierno.

  • Metálicas, son las cadenas clásicas. Duraderas y eficaces, pero más ruidosas. Lo peor es colocarlas.
  • Textiles, son de fácil montaje y tienen un reducido peso y volumen.
  • Semiautomáticas, requieren preinstalación (pensadas para todos aquellos coches que no tienen espacio suficiente entre la aleta y el neumático). Son de fácil montaje y muy eficaces.
  • Neumáticos de invierno, no necesitan cadenas y son muy eficaces, pero su coste suele estar entre un 8 o 15% por encima de los convencionales.

 

conducir con nieve

Otros consejos para conducir con mal tiempo

  1. Evita averías en el motor: comprueba que el líquido refrigerante esté en buen estado, ten en cuenta que éste líquido pierde propiedades con el tiempo y debes evitar que se convierta en un bloque.
  2. En caso de que no hayas pasado recientemente por el taller, aprovecha alguno de tus pasos por la gasolinera para comprobar la presión de las ruedas. Recuerda que tienes que hacerlo con los neumáticos fríos, sin haber recorrido más de 8 kilómetros a velocidad reducida
  3. Reduce velocidad, recuerda que la señalización suele estar planteada para la circulación en circunstancias de buen tiempo y adherencia. Con Lluvia, viento, niebla, nieve o niebla debes reducirla.
  4. Usa marchas largas para mayor seguridad en una época del año en la que la adherencia es mínima
  5. Enciende las luces también de día, conviene que circules siempre con el alumbrado de carretera puesto que en esta época hay poca luz y es importante que seas visto.
  6. Enciende las luces antiniebla tan pronto como haga acto de presencia la niebla. En estos casos no utilices las largas porque la luz rebotará en las gotas en suspensión y te deslumbrarán.

 

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